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Capítulo 4 : ¿Los Libros Sagrados… son escritos de Dios?

Siempre estamos en contacto con Dios, recordemos a los aborígenes amazónicos que encontró el Padre Pedro cuando vieron un motor y creyeron que era un ser viviente, o a Ezequiel y su contacto con seres diferentes a los cuales confundió con dioses. Esto no hubiese ocurrido si el ser humano no tuviera un inconsciente colectivo o una conciencia humana individual y colectiva que le indicara que existe algo inmanente, supremo. O el ser humano no invocaría a Dios ante un peligro extremo...

En nuestra huella universal, en nuestra memoria genética está presente… La Presencia Universal o Dios.
En la actualidad, lo que está pasando es que nos estamos comunicando, acercando, a la conciencia universal a un ritmo más acelerado que en el pasado porque la ciencia expande la razón, el conocimiento y nuestra conciencia, y cada vez son más los seres humanos que establecen canales de comunicación con el Dios Universal que van más allá de los rituales, las oraciones coreadas, rezos individuales o colectivos, los mantras, los bailes, o los cantos religiosos como los gregorianos, y otras formas de hacerlo, con las cuales se vinculaban, a una conciencia superior, los creyentes de las religiones antiguas constituidas hace siglos o milenios.

Benjamin West - Joshua passing the River Jordan with the Ark of the Covenant - Google Art Project
Desde épocas bíblicas el ser humano ha tratado de comunicarse con Dios. En tiempos bíblicos lo intentó con el “Arca de la Alianza”

Estas religiones primitivas o antiguas ayudaron a establecerles a los humanos la creencia racional y psíquica en un Dios, corroborando lo que sentían en la intimidad de su conciencia propia los seres humanos. Lo cual fue un papel importante de las iglesias o instituciones sociales que fundaron o practicaron estos credos.

Los libros sagrados de estas creencias son históricamente vitales porque aportan el avance del ser humano, de las convicciones, de las doctrinas, suposiciones, y conjeturas de la humanidad, de su relación con el Dios que se siente dentro de cada ser humano, pero llegó la hora de actualizar este conocimiento acorde al avance de la ciencia que la misma Conciencia Universal nos provee.

Tomemos el caso del Diluvio Universal, el cual es citado innumerables veces por distintos libros sagrados, y por diferentes civilizaciones, para que nos demos cuenta que muchos hechos narrados por antiguos líderes o profetas de pueblos o religiones, no se corresponden a verdades absolutas ni a mandatos divinos o de algún Dios, sino más bien interpretaciones subjetivas y acorde a los conocimientos de esa época, agregándole al escrito o a la tradición oral, el prisma o tamiz cultural o religioso que poseyera el narrador de algún hecho natural, aunque catastrófico.

El Diluvio Universal no solo es relatado en la tradición judeo-cristiana, existen descripciones y reseñas más antiguas o posteriores a la Biblia.

En la India, de acuerdo a las Escrituras Védicas, se cuenta un episodio similar: El rey Svayambhuva Manu fue alertado por el Dios Vishnú en forma de pez, sobre un diluvio. El rey Manu construyó un gran barco, alojó allí a su familia, junto al semen de todos los animales para hacerlos renacer luego de la inundación. Luego, ató la nave a Vishnú –en la forma del pez Matsya- quien lo guio a través de las turbulentas aguas.

También hay tradiciones indígenas como por ejemplo la tradición Maya en América que habla de un Diluvio: El Dios Jurakan, Madre y Padre de los Dioses, provoca una inundación.

Los griegos cuentan otra historia, en este caso es un diluvio producido por Zeus, quien según su mitología era el padre y gobernaba a los dioses del Olimpo y a los hombres, era el Rey de los Dioses, y Dios del Cielo y del Trueno. Zeus, también habría decidido poner fin a la humanidad por haber aceptado el fuego que Prometeo, un Dios Titán amigo de los mortales, se había robado del Olimpo.

Para los Incas, Huiracocha, Dios de los báculos, igualmente induce un desbordamiento de aguas.

En la mitología de Mesopotamia, aparece un personaje Utnapishtim quien es una persona que sobrevive a un diluvio según relata el Rey Sumerio Gilgamesh.
En las escrituras de las antiguas religiones judeocristianas en el libro del Génesis en su capítulo 7, a partir del versículo primero, se narra detalladamente el diluvio, quizás la versión más ampliamente conocida por la humanidad.

Allí se explica que Noé, hijo de Lamec, quien era descendiente de Adán, a través de su hijo Set, fue advertido por Jehová del diluvio y le ordenó construir un arca. Noé lo hizo y “Y por causa de las aguas del diluvio entró al arca, y con él sus hijos, su mujer, y las mujeres de sus hijos… De los animales limpios, y de los animales que no eran limpios, y de las aves, y de todo lo que se arrastra sobre la tierra, de dos en dos entraron con Noé en el arca; macho y hembra, como mandó Dios a Noé. Y sucedió que al séptimo día las aguas del diluvio vinieron sobre la tierra… El año seiscientos de la vida de Noé, en el mes segundo, a los diecisiete días del mes, aquel día fueron rotas todas las fuentes del grande abismo, y las cataratas de los cielos fueron abiertas… y hubo lluvia sobre la tierra cuarenta días y cuarenta noches… Todo lo que tenía aliento de espíritu de vida en sus narices, todo lo que había en la tierra, murió… Así fue destruido todo ser que vivía sobre la faz de la tierra, desde el hombre hasta la bestia, los reptiles, y las aves del cielo; y fueron raídos de la tierra, y quedó solamente Noé, y los que con él estaban en el arca…Y prevalecieron las aguas sobre la tierra ciento cincuenta días”.

Augsburger Wunderzeichenbuch, Folio 1
Para la época todos pensaban que la Tierra era plana y su dimensión solo alcanzaba al poblado donde vivía la tribu o comunidad que padeció una inundación por copiosas lluvias

Estas narraciones de libros sagrados nos indican que hubo inundaciones, o lluvias muy copiosas. Creemos que quienes narraron y/o escribieron estos pasajes, decían muy probablemente lo que aconteció en su tiempo y en su espacio territorial. Pero, tenemos que señalar que igualmente en la actualidad también hay inundaciones en distintas partes en el planeta Tierra y lluvias copiosas, verdaderos diluvios. No obstante, es importante que nos percatemos que no son diluvios universales, para ello tendría que inundarse todo el Universo, o al menos el planeta.

Los antiguos podrían haber escrito el vocablo universal para darle una connotación que se trataba de una inundación de todas las partes donde ellos habitaban y conocían. Incluso, cuando en la Edad Media los sacerdotes o monjes cristianos re-escribían o re-editaban los textos bíblicos, tampoco ellos sabían qué era el universo ni qué era un planeta.

Para ese entonces, aún, no se concebía un planeta redondo. La Tierra era plana y no se estaba al tanto de la existencia de todos los continentes. Mucho menos de sistemas planetarios, galaxias, universo infinito.

Hace miles de años cuando un ser de esa época detallaba su historia podía decir: “¡Todo se inundó!”, sin embargo ¿Qué significaba todo?, un asentamiento indígena, aborigen, una tribu, un pueblo, una comarca, pero nunca podrían haberse referido al planeta Tierra. Esta es la verdad.

Así como Ezequiel escribió su encuentro con un ser diferente y lo confundió con la imagen de un Dios, la leyenda del Diluvio Universal solamente es eso: Una versión mitificada de un hecho natural como todo desastre en el planeta.

La ciencia nos indica que no ha ocurrido un diluvio o una inundación a nivel mundial. Pueden sí, haber existido incontables inundaciones, ríos desbordados, tsunamis, lluvias copiosas y otras catástrofes naturales de distinta magnitud en la mayor parte del planeta en distintos tiempos.

Reputados geólogos indican que al concluir el período glacial, aumentó el nivel de los océanos y que se presentaron inundaciones como el de la cuenca del Mar Negro.

Otros científicos hablan del posible impacto de algún meteorito que haya causado un cataclismo y tsunamis gigantes.

No obstante, a través de los tiempos, hemos visto a seres humanos que han intuido, han sentido o han escuchado, mensajes que han interpretado, y actuado en consecuencia. Noé y otros profetas, y otras personas escribieron o dijeron haber recibidos mensajes premonitorios de las inundaciones. En otros acontecimientos descritos en los libros sagrados de distintos credos, asimismo se habla de siniestros semejantes al de Sodoma y Gomorra, o a las circunstancias de Moisés en su guerra con Egipto durante el éxodo.

Esto parece indicar la existencia de una conciencia universal eterna capaz de existir en todo tiempo y espacio y que de alguna manera algunos humanos lograron captar esta conciencia y “ver” esos eventos –para ellos futuros- y salvar sus vidas y las de los suyos.

Ellos podrían haber interpretado que sus premoniciones provenían de un Dios. De alguien que en su mente se los indicó y posteriormente transmitir que Dios se los expreso.

Recordemos que en todos estos escritos antiguos quienes lo transcriben son seres humanos. Ningún Dios escribió ningún libro sagrado. Ni siquiera el hijo de Dios hecho hombre, de acuerdo al credo cristiano, lo hizo. Fueron los apóstoles de Jesús de Nazaret quienes apuntaron lo que él dijo en el nuevo evangelio.

A la pregunta de sí ¿Los libros sagrados… son escritos de Dios?... La respuesta única es que no. En realidad, son interpretaciones de los seres humanos de lo que en distintos tiempos y territorios ellos pensaron que era la palabra de Dios.

Los seres humanos son quienes escribieron los libros sagrados con la intuición que les llegó de una conciencia superior, pero lo hicieron con sus virtudes y defectos, con la subjetividad de cada quien, y con la limitación de los conocimientos que tenían al momento de redactarlo.

Un evangelio de hace más de dos mil años y libros sagrados de milenios fueron escritos por seres humanos que no conocían otro mundo que una tierra plana, y donde el pensamiento y método científico no existía.

Si bien los escritos sagrados de las diferentes religiones tienen un gran valor en el desarrollo moral de la humanidad, ya no pueden ser el camino para encontrarse con la verdadera dimensión del Dios Universal.


Fuente: Capítulo 4 del libro "¿Quién es Dios?" de los autores psicólogos María Mercedes Gessen y Vladimir Gessen @DivanGessen [email protected]

A continuación el Capítulo 5, Existe toda la vida en el Cosmos

También puedes leer los otros capítulos:
Capítulo 1: ¿Quién es Dios para cada quién?
Capítulo 2: El concepto de Dios
Capítulo 3: Nos acercamos al Dios Universal
Capítulo 4: ¿Los Libros Sagrados… son escritos de Dios?
Capítulo 5: Existe toda la vida en el Cosmos
Capítulo 6: Presencia universal, ser o estar
Capítulo 7: ¿Ver, tocar, o sentir para creer?
Capítulo 8: El ser humano ante la inmensidad
Capítulo 9: Hipótesis y teorías sobre quién es Dios
Capítulo 10: La vida y la vida después…
Capítulo 11: Principios que se derivan del concepto de la presencia universal
Capítulo 12: Cómo comunicarnos con la conciencia universal

Ilustraciones: García Luna, María José (Emejota)
Fotos: Cap. 4: https://commons.wikimedia.org/wiki/Main_Page
https://commons.wikimedia.org/wiki/File%3AGutenberg_Bible.jpg




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